El té es la bebida más consumida en el mundo después del agua, y se halla entre las cincuenta plantas básicas de la medicina tradicional china.
Es el grado de fermentación de la planta lo que influye en el color, sabor, y distintas cualidades del té, dando lugar a las 4 principales familias: té verde, té negro, té rojo y té blanco.
Té verde
Se cultiva en China, Japón y Taiwan. Es el té más consumido en Oriiente.
Elaboración: El té verde se consigue evitando la enzima de la oxidación, para lo que se pone a secar en ausencia de humedad, a diferencia del té negro. Para evitar la enzima de la oxidación, una vez recolectadas las hojas, deben someterse a un fuerte golpe de calor seco (humedad inferior a 7%). Luego se pasa al enrollado de las hojas, que se suele hacer a mano, aunque en algunas zonas ya se utiliza maquinaria especializada.
Té negro
Es el más oxidado, esto le dota de su intenso sabor. Es uno de los más aromáticos y el que contiene más teína (entre 20 y 60 mg por 100 ml de infusión). Una de sus principales características es que no pierde su sabor con el paso del tiempo.
Los países productores son India, Ceilán e Indonesia. El más popular es el que proviene de la India, de la región de Assam, una zona montañosa con numerosas selvas y abundantes lluvias.
Elaboración: las hojas se dejan secar sobre planchas metálicas que pasan por aíre caliente, y se enrollan rompiendo sus paredes celulares para que genere la enzima de la oxidación. Tras seleccionar las hojas comienza el proceso de oxidación. Este proceso se consigue con una humedad de 95%, y 27ºC de temperatura. Tras unas dos horas se detiene la oxidación mediante el secado del té, que se realiza conduciendo las hojas a través de secadores de aire caliente.
Una de las principales características del té negro es que no pierde su sabor con el paso del tiempo.
Los tés negros aromáticos son los más consumidos en nuestro país.
Té rojo
Se conoce también como Pur-Erh, nombre de la región de la provincia de Yunnan donde se produce.
Surge de la necesidad de conservar el té verde durante más tiempo para poder transportarlo a países lejanos. Es una variedad de té fermentada de manera especial, que gana propiedades con el tiempo.
Elaboración: Se elabora con grandes hojas que se comprimen y almacenan durante años en condiciones que generan unos microorganismos bacterianos que transforman el té verde en rojo. Es un misterio qué microorganismos se encargan de la fermentación de este té. Los productores chinos nunca lo han desvelado.
En china se le conoce también como té de los emperadores, ya que en tiempos remotos eran los únicos que lo podían degustar.
Té blanco
Este té posee un sabor suave, especialmente especiado.
El país productor es China, sólo se cultiva en las altas montañas de Fujian
Únicamente crece en primavera, y se recolecta en uno a dos días con la luz del amanecer. A los pocos días de despuntar se recogen los brotes tiernos, que son los que poseen más nutrientes. Se vuelve a hacer una segunda selección de los brotes de forma que de cada 50 Kg de té acaban seleccionándose sólo 6 kg.
Elaboración: es el proceso más antiguo. Los brotes sin abrir se ponen sobre bandejas de bambú al sol y se van volteando de vez en cuando. Tanto el secado como el enrollado posterior son totalmente manuales.
Té Oolong
Aunque no es tan conocido, existe un quinto tipo de té que debemos mencionar, Té Oolong o té azul
Es un té semifermentado, es decir, sometido a una oxidación parcial. Es el té más depurativo y digestivo, con poca teína, y muchas vitaminas y minerales. Es una especialidad de Fujian, y su nombre significa “Dragón negro”.
Elaboración: Se hace con hojas maduras de té (> teína). Estas se secan al sol de forma artesanal sin enrollarse. Para conseguir la semifermentación se envuelven en paños de algodón, y se rompen pasando un rodillo.
Té Aromatizado
Una variante del té negro, muy popular en Europa, es el té aromatizado.
Proviene de China y consiste en mezclar té negro con pétalos de flores. Los más apreciados son los que se mezclan con jazmín, bergamota, lichi, loto o vainilla.
Los pétalos nunca deben exceder un 30% del volumen de la preparación.
Los tés aromatizados más conocidos son:
En este capítulo debemos mencionar también infusiones que no provienen de la planta del té, y sin embargo también son considerados popularmente como tés.
Los más conocidos son el rooibos, el mate, y las mezclas ayurvedas.
Rooiboos
Proviene del Aspalathus linearis, arbusto autóctono de Sudáfrica.
Se elabora con las hojas del árbol, que se trocean y se dejan fermentar para acabar siendo secadas al sol. Tiene un sabor dulce que recuerda al té verde. No contiene teína por lo que es perfecto para niños y embarazadas.
Mezclas ayurvedas
El té ayurveda se elabora a base de exóticas especias y mezclas herbales heredadas de antiguas recetas hindúes de naturopatía holística (la que observa el estado de nuestro organismo a través del iris). El efecto del té es relajante y ante todo equilibrante. No contiene teína por lo que es ideal para niños y embarazadas.
Mate
Se elabora con hojas desecadas y ligeramente tostadas de la planta Ilex paraguaiensis Sant Hilaire. Los principales productores son Argentina, Brasil, y Paraguay. Se consume básicamente en Sudamérica. Contiene gran cantidad de teína. Se le atribuyen cualidades adelgazantes, es considerado como un potente quemagrasas.