En general para todos los tipos de té, rooibos, y mezclas ayurvedas hay una regla de oro que debemos seguir si queremos conservar el producto sin que pierda su calidad ni sus propiedades: debemos preservar el té de la luz, el aíre y la humedad.
Para ello se aconseja guardarlo en una caja de metal, tarro de porcelana, o de cristal, siempre que no sea transparente para que la luz no altere sus propiedades. El cierre de estos, en todos los casos debe ser hermético. Siempre y cuando se respete la regla de oro, el té puede conservarse en condiciones óptimas durante mucho tiempo.
En particular cada una de las familias de té, tiene unas características propias: